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Mitos y realidades sobre los malos gerentes

A los empleados no les gusta estar bajo el control de un jefe demasiado exigente, que no para de quejarse, que delega sus tareas con demasiada frecuencia y sobre todo que no ofrecer cualquier apreciación positiva del trabajo proporcionado. Los resultados de una empresa dependen sobre todo de las decisiones del gerente, por lo que si una empresa tiene un bajo rendimiento, en la mayoría de los casos se debe a que está dirigida por la persona equivocada.

¿Cómo calificas a un buen gerente y a un mal gerente?

El buen gerente es muchas veces aquel que da confianza a sus empleados, que conoce las técnicas para motivarlos en el trabajo y que otorga nuevas responsabilidades para permitirles evolucionar. Colabora con sus subordinados para desarrollar las mejores técnicas para hacer avanzar el trabajo rápidamente

Por el contrario, el mal gerente siempre se queja de sus empleados. El mal gerente se contenta con dar órdenes y nunca pide la opinión de sus colaboradores. Si el buen gerente proporciona comentarios tanto positivos como negativos, el mal gerente, por el contrario, no retroalimenta el trabajo realizado o solo tiene en cuenta las debilidades de sus subordinados.

¿Mal jefe o mal subordinado?

Antes de sacar conclusiones precipitadas sobre su jefe, necesita para saber si realmente es él el causante de la falta de rendimiento. Ciertas actitudes como actuar como un tirano sobre un grupo aislado o sobre todo el equipo siguen siendo pistas. De hecho, el arma favorita de los malos gerentes sigue siendo el terror. Sin embargo, liderar un equipo que lo utiliza es un acto irreflexivo que no conduce a ninguna parte

Recuerde France Telecom. Si uno de sus gerentes tiene la costumbre de usar su autoridad para hacer que su equipo sea más productivo, debe dejarle claro que su comportamiento es malo para la organización.

Usted no tendrá problemas para distinguir a los buenos gerentes. Generalmente, siempre hacen todo lo posible para avanzar en el equipo del que son responsables. Los buenos gerentes establecen buenas relaciones con su equipo, pero sin compañerismo. Si tiene este tipo de gerente en su equipo, manténgalo con usted.

Dirigir a su gerente

Por supuesto, usted podría administrar a su gerente, está en su derecho como líder. Sin embargo, evita decirle directamente que es malo y muéstrale más los ejes del progreso. Aunque no tienes que hacerlo (porque eres el jefe), tendrás que ser diplomático porque podrías convertirte rápidamente en el mal administrador de tu empresa. Los argumentos que expongas deben ser constructivos.

Ten en cuenta que un directivo es ante todo un ser humano y que, como todo el mundo, tiene sus defectos. ¡Muéstrale el camino, porque tú mismo eres un gerente!

La mejor manera de colaborar con él es demostrarle que lo aprecias. Deja esto claro a su equipo. Por su parte, los integrantes del equipo deben saber llamar la atención de su manager y que éste preste atención a lo que dice. Anímalo a no estar nunca a la defensiva, a tratar de compensar sus errores y a comunicarse lo más posible con él. Así demostrarán que son subordinados de confianza y que escuchan.

Cuando se desarrolle la empatía mutua, será más fácil para ellos establecer una relación de confianza hará mucho por su negocio. de bueno.

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