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La zona cero de las finanzas empresariales: arranque

Lo más frecuente es que uno de los primeros reflejos del emprendedor sea informarse sobre la financiación, aunque muchas veces la experiencia lleva a saber prescindir de la financiación. Comenzar sin ningún recurso externo (préstamo bancario o recaudación de fondos de inversores de capital) sigue siendo una estrategia financiera empresarial interesante llamada bootstrapping. Poco a poco, la comunidad científica se va apropiando de este original y original modo de financiación de las start-ups para definirlo mejor, apreciar sus virtudes y límites.

Las 4 categorías de bootstrapping

    Los métodos y Las técnicas de bootstrapping, cercanas para algunos al “buen sentido gerencial” o creatividad económica para otros, se pueden clasificar en 4 categorías principales.

    La utilización de recursos ligados al empresario: utilización del salario de otra actividad, drenaje de recursos personales, uso de la vivienda, recurso a familiares o amigos no remunerados o mal pagados, renuncia a un salario en la puesta en marcha, recurso al trueque (bienes y servicios), canje de acciones en el capital, obtención de préstamos de familiares o amigos…

  • Optimización de los recursos relacionados con las ventas : dar preferencia a los clientes que pagan rápido, deshacerse de los “malos” pagadores, desarrollar modelos económicos que favorezcan los anticipos de pago, otorgar descuentos por pagos al contado, cesión de créditos…
  • Uso de recursos compartidos (principalmente con otras empresas) : locales, empleados, materiales y equipos, producción, logística y distribución, compras en grupo…
  • Gestión “estricta” de costes e inversiones: mayores plazos de pago, preferencia por el alquiler y el leasing frente a la adquisición, preferencia por la segunda mano frente a nueve, utilización de trabajos de duración determinada…
  • Las virtudes del bootstrapping

    Son muchos los ejemplos de ilustres creadores “bootstrapping” de firmas de éxito mundial (desde Coca-Cola a Apple pasando por Del YO…). Estos éxitos se asocian a menudo a las propias virtudes del bootstrapping, virtudes que luego permiten atraer y consolidar inversores externos:

    • Acceso rápido y adaptación al mercado: el bootstrapping a menudo induce un acceso muy rápido al mercado (reducción de los costes de I+D y retrasos, retrasos relacionados con la búsqueda para el capital inexistente, siendo los recursos del creador limitados, es importante obtener los “primeros cheques” lo antes posible. Las adaptaciones a los mercados siguen siendo más rápidas que si el emprendedor tuviera que informar a los inversores y justificar los cambios en su Plan de Negocio.
    • Atención a los clientes: la facturación se convierte muy rápidamente en el principal recurso (“más vale ganar dinero que pedirlo prestado”) y el bootstrapper hará todo lo posible para satisfacer a sus clientes y solicitar nuevos unos. Esto da como resultado una curva de aprendizaje significativamente más positiva y más rápida.
    • Prevalencia de efectivo y apalancamiento: el bootstrapping lleva muy rápidamente al empresario a centrarse en el nivel de efectivo y promueve el desarrollo de estrategias que aumentan la rentabilidad de los activos invertidos (franquicias, empresas conjuntas, sociedades, etc.).
    • Eficiencia tanto como eficiencia: el bootstrapper optimizará la gestión de sus costos y limitar los efectos del “burn rate”, favorecerá el “necesito” más que el “quiero”.

    Un mecanismo también marcado por la coacción y la fragilidad

    Sin embargo, a día de hoy, la investigación realizada no permite decidir sobre la superioridad del bootstrapping sobre otros métodos de financiación. El fuerte crecimiento y la sostenibilidad con frecuencia parecen estar relacionados con el arranque, pero algunos resultados resaltan la fragilidad y el débil desempeño financiero de las empresas financiadas a través de él.

    Para un joven emprendedor, el arranque a veces es más una restricción financiera ligada a la imposibilidad de recaudar fondos que una elección estratégica real. El bootstrapping se asimila entonces a una modalidad financiera necesaria para la supervivencia de la empresa y sufrida por el emprendedor.

    Bootstrapping refleja la esencia misma de las finanzas y el espíritu emprendedor. Ya no está reservado solo a las empresas de nueva creación, sino que también se está desarrollando dentro de las empresas más grandes para desarrollar proyectos emprendedores e infundirles una dinámica emprendedora. También está en el origen de muchas innovaciones en la financiación de las PYME.

    Curiosamente, su aprendizaje no es sistemático y el lugar privilegiado lo ocupa el plan de negocios y el discurso ante los inversores. Recuerda que saber “arrancar” sigue siendo tan importante como saber lanzar.

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