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Emprendedores, ¿tenemos que ser siempre honestos?

Podemos responder directamente: ¡sí, por supuesto! Pero entre los pequeños arreglos con nuestra conciencia y los “pequeños servicios” a prestar, a veces cruzamos la línea amarilla. He aquí una mini antología de irregularidades y algunos consejos para evitar que los líderes se vean arrastrados a una situación comprometedora.

Emprendimiento requiere que cada empresario sea audaz, creativo e independiente de espíritu. Pero si lo natural es “vestir a la novia” para dar una imagen atractiva de nuestro negocio, cada acto de gestión compromete al administrador ante la ley. En términos de gestión empresarial, cada decisión debe sopesarse ya que es, quizás, cargada de consecuencias. El riesgo de cometer un delito, sin querer o por negligencia, nunca ha sido mayor que hoy. Antología de lo que hay que evitar.

El “agujero” en el cuerpo: ¡solo atrévete!

Unos empleados-directivos sacan diariamente efectivo con la tarjeta de crédito de la empresa, desfalcando cien mil euros en dos años. Se supone que estas retiradas de efectivo de 100 o 200 euros cada vez permiten a los trabajadores pagar para pequeñas compras en obras de construcción. Al rato, la cosa se ve ya que el contador termina expresando su asombro por escrito. El estafador puede entonces abstenerse de traducir las cartas a la empresa matriz, ubicada en el extranjero y no francófona. Es muy posible que la empresa matriz nunca controle las cuentas de su establecimiento francés, pero usted arriesga mucho.

La nómina falsa: usted hay que estar de servicio!

  • Cuando la novia de este jefe pide una nómina de conveniencia para “un amigo” que quiere embellecer a su candidato expediente del arrendatario. Siendo finalmente “el amigo” insolvente y conocido por la policía, la PJ puede llegar una buena mañana a la empresa y, más allá del déficit de imagen ligado al registro, el demasiado complaciente directivo puede tener que ir rápidamente a dar explicaciones a los juzgados. Ayudar aunque parezca trivial puede ponerte rápidamente en una situación difícil.

    Facturas falsas: ¡falta de medios!

  • Puede tender a dar como garantía facturas de venta que no corresponden a ninguna deuda comercial real. Error ! Este caso es especial porque se puede estar de buena fe: habiendo disminuido la plantilla de la empresa, tras dificultades económicas, el resto de la plantilla, insuficiente y mal supervisada, puede cometer doble facturación por simple torpeza. Obviamente, el caso acaba mal si no se rectifica rápidamente la situación. En términos de responsabilidad de la administración, un error, incluso de buena fe, no es excusable, por lo tanto, comuníquelo rápidamente.

    El incumplimiento de ley social: “el jefe bravucón”!

    Cuando este gerente de una sociedad de responsabilidad limitada decide pagar a su personal solo por horas, mientras que requiere 35 horas de presencia, en el porque la ley sobre el tiempo de trabajo es inaplicable, según él, esto sucede. Este jefe bravucón puso en marcha una bomba de relojería: si el personal en actividad pretendía ignorar el problema, no era lo mismo cuando los empleados abandonaban el barco: tuvieron la suerte de ser muy generosamente compensados ​​por una irregularidad tan flagrante.

    El abuso del bien social: “¡nunca tendremos el control”!

    Podríamos continuar este inventario evocando muchos pequeños esguinces como, por ejemplo, las facturas de restaurantes u otros informes de gastos de carácter privado, pero pagados por la sociedad. ¿Una práctica inocua? En este sentido, el empresario, si es dueño de su negocio, simplemente dirá que “toma un riesgo fiscal” . Sin embargo, es un abuso del bien social. Debe anotar absolutamente los nombres de las personas con las que almuerza y ​​posiblemente el propósito de sus reuniones en sus facturas.

    Cómo para protegerse de las trampas

  • Los líderes están, por definición, por encima de la pirámide. La ausencia de control directo de sus actos los expone a incurrir, voluntariamente o “sin el conocimiento de su libre albedrío” en actos prohibidos, que pueden dar lugar a sanciones, para los empresa o para ellos mismos, personalmente. Los ejemplos anteriores también demuestran que los jefes pueden ser víctimas de las acciones de sus empleados. Todavía deben entonces responder, ante los jueces, de las faltas de delicadeza cometidas al amparo de su autoridad.

    Para evitar preocupaciones innecesarias, recuerdo algunas buenas prácticas de organización administrativa que han demostrado su eficacia .

  • La segregación de funciones: en la empresa, la persona que paga las facturas no debe ser la misma persona que inicia y valida las compras. Los cheques se materializan con la firma de los responsables en los documentos, para que sirvan de prueba legal, en caso de ser necesario.
  • Procedimientos administrativos: la formalización de los procedimientos administrativos que rigen las actividades recurrentes permite prohibir acciones inútiles o “de riesgo” y delimitar efectivamente las responsabilidades de todos. Los comportamientos de riesgo son más visibles en un sistema organizado.

  • Control interno: se realizan cruces sistemáticos entre la información disponible en la empresa. Entre los puntos de control esenciales: la conciliación bancaria está al día, la contabilidad se lleva tal cual, no se paga ningún gasto sin verificar la factura y la orden de compra, el contenido de la caja registradora se transfiere regularmente en el banco; los medios de pago depositados en la caja de seguridad y los créditos de clientes relanzados sistemáticamente. Todos estos controles se materializan y archivan de forma que constituyen un expediente que permite establecer, posteriormente, la regularidad de las operaciones.
  • Una palabra para concluir y convencer aún más, si es necesario, de la necesidad de que los líderes empresariales y los funcionarios corporativos se protejan contra su propia ignorancia o debilidad, así como la de sus equipos: la legalización de la vida empresarial ya no es sólo asunto de los expertos del CAC . Sin caer en la paranoia, protégete a ti mismo y a tus VSE y Pymes.

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