desmotivacion-y-mala-fe,-¿como-gestionar-estas-actitudes?
Home » Gestión » Desmotivación y mala fe, ¿cómo gestionar estas actitudes?

Desmotivación y mala fe, ¿cómo gestionar estas actitudes?

La falta de motivación y la mala fe son problemas graves y fenómenos cada vez más frecuentes dentro de las empresas. Provocada muchas veces por malas relaciones sociales entre compañeros de trabajo y especialmente entre empleados y directivos, representa un verdadero obstáculo para el desarrollo empresarial. Como primer gerente, debe saber cómo manejar estas actitudes.

El Grupo APICIL y la firma Mozart Consulting presentaron las conclusiones del estudio 2019 del IBET©, el Índice de Bienestar en el Trabajo, el primer modelo socioeconómico para la medición continua del bienestar en el trabajo (Buena Voluntad Social©). En 2019, el IBET© es 0,27, ligeramente inferior a la edición 2018 (sobre una base comparable), es decir, un nivel de compromiso de los empleados calificado como degradado, que de hecho revela un deterioro en el valor agregado de 73%. Según este estudio, la desvinculación de empleados desmotivados supondría un coste de 580 € uros por año y por empleado.

Esta desvinculación se traduce en una disminución de la productividad de determinados empleados que ya no se sienten implicados en la empresa. Desvinculación que influye en la productividad de toda la empresa y genera costes indirectos ligados a la disminución de la calidad del trabajo, pero también en caso de absentismo, costes ligados a la sustitución del empleado(s) ausente(s).

Un problema que afecta a más del 20% de los empleados

Según una encuesta, la desmotivación y la mala fe afectan a uno de cada cinco empleados. Un porcentaje que ha subido en los últimos años en los países europeos. Estos problemas generalmente son causados ​​por el ambiente de trabajo de los compañeros de trabajo o empleados. Empleados que no llegan a tiempo a la oficina, otros que no consiguen sus objetivos, un mal humor permanente… Tantos síntomas de este malestar que afecta a las empresas. ¿El origen del problema? En particular, el comportamiento agresivo de ciertos gerentes. Sin embargo, esto es lo que hay que evitar a toda costa. Actuar con prisa para resolver el problema o reaccionar con violencia no es una solución. Pero entonces, ¿qué son?

Habla con la persona

El primer paso para resolver un problema es hablar con la persona en cuestión. Este es un paso muy importante para poder encontrar soluciones juntos. Durante esta entrevista, no hay necesidad de tratar de culpar a la persona. Apóyate en hechos que ya sucedieron varias veces y no te centres en condenar a la persona por un error aislado que tal vez nunca vuelva a ocurrir. Anímela a contar los hechos que sucedieron para que entienda lo que hizo y las consecuencias de sus actos para la empresa. También podría ser que te brinde una aclaración que quizás te hayas perdido.

Comprenderlos

Que la persona se exprese libremente y sobre todo sin interrupciones. Después de escuchar su versión de los hechos, no juzgues apresuradamente sin fundamento, es importante identificar la causa de su comportamiento. Puede basarse en el trabajo en sí, en el comportamiento de los empleados hacia él, pero no solo. Tenga en cuenta que su rol como líder sigue siendo encontrar soluciones para que la persona pueda volver a sentirse cómoda dentro de la empresa.

Encontrar la solución juntos2019

Si el problema no está relacionado con la organización de su empresa, juntos podemos encontrar la solución. Si el problema es personal, pregunta a la persona afectada qué piensa hacer para compensarlo y evitar que la situación se repita. Depende de usted ver si los esfuerzos o resoluciones tomadas son las adecuadas y pueden constituir una solución. Una vez hecho el compromiso, es su derecho (deber) imponerlo.

No olvide, sin embargo, que el objetivo sigue siendo devolver la felicidad al trabajo y garantizar que todos puedan florecer allí.

2019

Similar Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published.