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¿Cómo conducir un debate?

Animar un debate no es tan sencillo como parece. Si eres de carácter reservado, tendrás que superar este hándicap en el ejercicio y mostrar confianza en ti mismo. Pero, ¿cómo sabe los límites de su papel a desempeñar durante el debate y después de él? Aquí tienes algunos consejos que te serán de gran ayuda si tienes que liderar un debate pronto.

Establece las reglas desde el principio

Introducir un debate es importante para el resto de los eventos. Si un debate promete ser dinámico, discuta previamente las reglas relativas a la distribución del tiempo de uso de la palabra, la solicitud de uso de la palabra, la escucha de los que hablan y la prohibición de interrumpir el discurso de otro. Tenga en cuenta que los participantes no respetan esta regla todo el tiempo, pero haberla establecido de antemano aumenta sus posibilidades de que tengan en cuenta su comentario si tiene que intervenir. Obviamente, sigue siendo esencial anunciar durante su introducción para explicar la forma en que aplicará el reparto de la palabra entre los participantes que deseen expresarse.

Organizar los turnos de palabra

No dejar hablar a todos porque si el número de participantes es alto , puede convertirse rápidamente en un alboroto improductivo y que uno de sus oradores no tenga tiempo para hablar. Puedes organizar los turnos de palabra manteniendo una lista en la que anotas los nombres de los que quieren hablar y tomas notas si uno de ellos invade el tiempo del otro.

Si estás en un debate abierto, cuando alguien quiera hablar, hazle una pequeña señal y pásale el micrófono cuando creas que es el momento adecuado. Sobre todo, no lo olvides, ¡quedaría mal! Este sistema permite que todos se expresen.

Prepárate para desempeñar un papel

La forma en que te comportas desde el principio marca la pauta. La energía que comunicas se propaga tanto a tu audiencia como a tus oradores. Algunos presentadores no dudan en escenificar la introducción o contar anécdotas (a menudo preparadas en particular para que el otoño sirva de transición). En cualquier caso, esto te requiere en tu rol de animador, así que no escatimes en esta parte que tendrá un impacto en toda tu animación.

Hacer cumplir las reglas establecidas

Durante el debate, asegurar que el intercambio se respete sin autoritarismo ni laxismo. Durante las transiciones, formule breves resúmenes de lo que precedió y reanude la discusión cuando el debate parezca perder fuerza. No dudes en mostrar humor: relaja el ambiente y une a la gente en torno a la risa. Sigue siendo el guardián del tiempo y el respeto por el tiempo de palabra de todos. No basta con iniciar un debate porque debe tener un control real del tiempo asignado.

Si ve que un debate se está poniendo demasiado acalorado, no dude en intervenir. para calmar las cosas o cambiar de tema. Planifique oraciones para hacer transiciones y no dude en cortar un tema que se extienda demasiado recordando a sus hablantes que hay otros puntos que abordar.

Revitalice el debate que se está debilitando

Si siente que la discusión se derrumba, tiene varios métodos a su disposición, como como retomar una pregunta de un participante y dirigirla a uno de los invitados, hacer una pregunta que ha quedado sin respuesta, resumir parcialmente los intercambios e invitarlo a reaccionar, o incluso volver simplemente a un tema que no parece responder. usted ha sido explorado a fondo.

Puede planificar temas de emergencia adicionales, si tiene miedo de que el tema se agote demasiado rápido en aprender acerca de sus partes interesadas. No dudes en pedir también aclaraciones sobre ciertos puntos que se han visto demasiado rápido.

Concluye el debate con estilo

Unos minutos antes del final del debate, anunciar su finalización, tomando como referencia el número de minutos restantes o el número de intervenciones. Más vale prevenir que curar las frustraciones de algunos. Resumir lo dicho, recordar las soluciones dadas a ciertas preguntas y las preguntas que quedaron sin respuesta. Proponer retomar el debate en un evento futuro sobre alguna de las cuestiones a las que otros ponentes puedan aportar soluciones

En general, programar un tiempo porque, al final de una mesa redonda, es común que un orador quiera transmitir un mensaje improvisado. En su defecto, siempre puedes hacer que los participantes (o tú) hagan una pregunta adicional para los que quieran responderla o para todos los ponentes.

Como ves, tienes que dominar el tema y estar en todas partes al mismo tiempo. No descuide a ningún participante (es posible que no regrese). Entre comprobar el tiempo de palabra, cuándo interrumpir para pasar el micrófono, saber mostrar humor en los momentos más tensos, escuchar y memorizar las palabras de todos, etc. Es probable que esto te haga pasar un mal rato… ¡Así que ten cuidado y no pierdas el hilo!